miércoles, 13 de noviembre de 2013

El hombre sin intelecto

Pesadamente cálido, desagradablemente simpático.
Vestido a lo high class, arreglado como un duque.
No se priva de la misoginia
y los placeres del machismo y el patriarcado.
Gana lo que vos no podés ni soñar,
sueña lo que vos no querés ni pensar.
Si tu idea es volar,
él es quien te dispara.
Si tu idea es desvestirte,
él es quien te toca.
Si tu idea es gritar,
él es quien te calla.
Si tu idea es comer,
él se come lo tuyo,
aunque él tenga para comer él, y cien más.

Él es el hombre sin intelecto,
sin dudas, sin imaginación,
vacío, humeante, viscoso.
Moldeado a la medida
de todo lo demás
¿excepto de él?
Seguro que excepto de nosotros,
los de la otra vereda, los de la calle.

Ansioso,
consumido por el tiempo
del horario de oficina.
Enfermo,
por sí mismo, por el mundo,
por el colectivo y el smog,
por la camisa y la corbata.
Satisfecho,
de sí mismo y de su familia,
de ser un bastión de los placeres
que quiere tener y no puede,
que disfrutan los que él llama "superiores".

No hay que sentir lástima por él, cuando él no la tiene por los demás.
Hay que pararlo en la vereda, y ver si vuelve a las alturas.
Si no vuelve, perdonarlo; si vuelve, bajarlo de su corto vuelo.

martes, 12 de noviembre de 2013

Versos para María

1

María, tan hermosa que encandila,
con sus ojos de cachorro que te miran rogando piedad,
y se emocionan hasta alcanzar la luna con los poemas de Cortázar,
teme tanto al tiempo, más que a la muerte.
¡Cuánto tiempo más dejarías pasar
para librarte del miedo al tiempo!

2

Supersticiosa del amor
y racional de la ciencia.
Cada día lee lo que le depara
un futuro genérico.
¡Que encuentres tu paraíso
no dependerá del destino!

3

En el horóscopo no obtendrás
la fecha en que las hojas crujirán bajo tus pies.
Porque tenés que salir a pasear para encontrarlas.
Muchos días serán de sol y lluvia y árboles aún verdes
¡Cómo cansará buscar las hojas del otoño
si todo el año es de calor sofocante!

4

Pero las palmas rojas de tus manos
no deberán dejar de aplaudir.
Encontrarás mil primaveras antes del verano
y mil veranos antes del otoño.
¡Pero cómo valdrá el otoño
cuando te rodees de hojas color tus-ojos!

5

Vas a tener que salir por tus estaciones,
a pasarlas, a vivirlas, a zafarlas, a sufrirlas.
No seas pasiva, no confíes en los astros.
Solo en tus dibujos y tu danza podrás reescribir tu horóscopo.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Sobre mí, sobre vos, sobre alejarte

Queriendo hablar sobre mí, termino hablando sobre vos. Al hablar sobre vos, termino explicando cómo yo te veo y esa es la única forma que tengo de hablar de mí: solamente a través de vos.
Porque no hay forma en que pueda explicarlo desde mí: es algo físico, una reacción inesperada e impulsiva, que afecta a mi fisiología.
No quiero soñar más con vos. No quiero tratarte mal, nunca más. No quiero alejarte aunque ahora lo esté haciendo.
Quiero tenerte conmigo y que el olor de tu piel se convierta en el perfume ambiental de mi cuarto. Y como no puede ser así, te alejo para siempre de mí, definitivamente...

pero, al menos, ahora sabés por qué.

domingo, 27 de octubre de 2013

De las luces de una no-ciudad

De las luces de un no-funeral
producido en un cuarto en forma de arte.

El arte en las luces,
las luces en el arte,
los colores en las luces,
las luces en los colores.
Chocan 
y rebotan en los espejos
y el agua
y los lentes de los anteojos de los miopes.

Nadie habría asegurado jamás que luces de colores en forma de puntos emocionarían hasta aguar el único lugar donde las luces solo encontraban un camino de ida: el suelo.
El cambio en los colores no reportaba cambio de ánimos. Todo se mezclaba en un éxtasis poco psicodélico obligándote a mirar en todas direcciones. Me fundí en un abrazo con las compañeras de vida que elegí ese día (y tantos otros días, repetidamente) sin poder contener el remolino de colores en mi mente.

El paso por el cuarto iluminado con luces de colores de Yayoi Kusama duró poco más de 15 segundos. Y en esas ocasiones se aprecia el arte de vivir, y la necesidad de la presencia interior de los colores para inundarnos o dejar de existir.