jueves, 14 de agosto de 2008

Sueño/Realidad

Mira sus ojos color brillantes café, su perfecta figura, su agilidad, su destreza. Mira todo el amor que tiene para mí, todo el calor de su presencia, toda su inocencia y su alegría.
¿Es un sueño o es realidad?
Si es un sueño, déjame soñar. No me dejes volver del mar en el que se encuentra inmerso tanto mi yo material exterior como todo lo demás. Es una irrealidad tan perfecta, ¿acaso es necesario volver ya? Déjame disfrutar un rato más, tan sólo cinco minutos, y si así debiera, volverá mi ilusión a donde pertenece. Mis caprichos así lo mandan y lo deseo. Son sólo minutos, es sólo tiempo, y el tiempo no es real, el tiempo es una ilusión a la que estamos sometidos, que nos acecha y nos castiga y nos une y nos separa. Olvida lo que llamamos "tiempo", que nadie sabe lo que es pero todos saben que está, ¿y si no está? Pero, en fin, olvídalo, olvidémoslo. No quiero ver una tarde imborrable y permanente caer, no oscurescas con tu visión racional y "madura" hasta el sol. ¿Es que no ves mi niñez? Acepta que soy sólo un niño y no me hagas crecer de repente, no me hagas sufrir, sólo déjame, seré responsable.
Si es una realidad, es perfectamente lo que esperé desde que tengo conciencia. No destruyas esta realidad, no me apartes de ella, sólo lograrás que mis más grandes sueños se derrumben. Si tomas mi mano y me dices "es tuyo, todo tuyo" seré quien siempre quise ser, seré quien soy y nadie más, verás que quien conociste no es tan sólo el que cree que la gente es toda buena y hay personas malas igualmente y que estas serán malas por siempre, verás que no soy irresponsable y me harás crecer, ¿no me quieres ver crecer un poquito más?. Quien soy tiene sueños, un mínimo de esperanza en lo que llamo "mundo", ansias de cambiar, de mostrar, de sentir todo lo que se pueda y más, ganas de disfrutar mi hogar una vez que lo haya cambiado y seamos todos felices. Porque lo seremos, mamá, seremos felices, porque él nos alegrará la vida, y yo estaré completo con él, porque es parte de lo que aún no tengo e igualmente es parte de mí.
Vamos, mamá, déjame conservar a este perrito.

viernes, 8 de agosto de 2008

Tonterías y (de) fantasmas

¿Qué flor de aroma repugnante me traes esta vez? Flores tontas tontas tontas que representan los fantasmas alrededor. Pero no están aquí, sólo yo los veo, en mi cabeza. Fantasmas, salchichas, barredoras. No querría que desaparecieras como un fantasma. Tan sólo son tonterías. Perdóname. Perdónenme.
Calles desiertas, dos personas y un fantasma. Ella se perturba mentalmente y cae el piso, golpeándose pero contra una pared de goma, de velcro, de clavos. Y llora con llanto de color amarillo. Llora como desquiciada. Y él que ahuyenta al fantasma emo que la asusta, y la saca de los clavos.
Su locura se extiende, y la esquizofrenia con la paranoia van de la mano. Se ve entre fantasmas floggers, emos, alternos y freaks que la persiguen y la desequilibran. Y ella cae. Tonta. Espera el colectivo verde que la traiga de nuevo a su realidad, o el que la golpee y le saque su estupidez. Necesita un golpe que le acomode su locura de destructiva a sana, una mano que tire de la palanca.
¿Qué destruyes sin querer? ¿Qué lastimas sin querer? Sólo los espectros te torturan, confundiendo tus celos color magenta con tus preocupaciones. ¿Acaso hasta que no lo pierdas todo no acabarás? No te equivoques, estás al borde de un gran abismo negro.
Vuelve a subir y deja de lastimar. Son todas tus tonterías.

lunes, 21 de julio de 2008

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Esperaré la caída de las nubes blancas, tan sólo para volver a encerrarme en mí misma.

Miro, miro, y busco, y no encuentro. Pero algún día lo haré. Dejaré de equivocarme.
Y ya no todo me da igual, ya comprendí que tengo la fuerza de girar 180º, ya sea yo o sea lo demás.
Basta de tonterías. Basta de recaídas sin sentido. Basta, este es el fin. Desde aquí empiezo de nuevo. Desde aquí olvidaré que fui una niña caprichosa con ansias de cambiar al mundo, pero sin hacer nada al respecto. Desde aquí comienza.

Y no son los mismos ojos castaños los que miran al horizonte lleno de rascacielos, y el Río de la Plata haciaa donde los barcos se dirigen y se pierden, cayendo en el fin del mundo. El cambio simbólico, el cambio de pensamiento, el cambio de actitud; todos concretados. Y pondré el acento donde debo, y gritaré a los oídos, y correré hacia mi norte. Ya todo se ha vuelto un juego de rol, el cual estoy dispuesta a jugar si corro con desventaja.

Vamos a bailar. La música me alegra esta noche.

lunes, 14 de julio de 2008

Sistemático

Me despierto. Miro, sí, el mismo cuarto. Papel tapiz cielo, nubes, con aves. La misma madre que me despierta con un mate. Rico mate, sí, pero siempre es igual. El mismo departamento en el mismo barrio de mierda. Oh sí, ¿y quién se percata de eso? Nadie, porque a nadie le molesta, porque es todo tan sistemático.
Voy, busco la misma guía para leer las mismas cosas. ¿Y quién puede culparme? Tengo que estudiar, de nuevo. Los mismos platos, los mismos vasos, las mismas paredes, la misma computadora. La misma puerta, el mismo pasillo, el mismo ascensor. La misma puerta de calle. Camino, por las mismas calles. Doblando por Cevallos y caminando hasta Belgrano, donde doblo a la izquierda, pasando el mismo quiosco de diarios, verde, por supuesto, con ese viejo que jamás me cambió $2 cuando necesitaba monedas, para llegar a la misma parada donde me tomo el 103 o el 2, los mismos colectivos. Y estoy tan cerca, ¿por qué no camino? No, no hay motivación. Belgrano no es un buen lugar para caminar. Las cuadras te destruyen el alma. Es todo tan sistemático.
Y me bajo en la misma parada, donde está el mismo café. Y ya saben como sigue. El mismo colegio, las mismas caras. Bla bla bla. Tan aburrido, tan sistemático. Y yo con mi muerte emocional. "Sí, está todo bien", diré a quien me pregunte porque se percató de mi estado. ¿A quién realmente le va a importar? Ni siquiera me importa a mí. Es todo tan sistemático.
17:15, el mismo timbre que me dice "Hora de ir a casa, honey". Tengo sólo un motivo para quedarme, y sería suficiente si no fuera porque los libros queman en mi mochila, exigiéndome que los lea, gritándome "You have forgotten us!", porque no hablan en castellano, no, sólo me hablan en inglés, una vez más. Y estoy entre la duda. ¿Rutina I o Rutina II? ¿Casa o un rato más? Es todo tan sistemático.
Elijo la rutina I. ¿Colectivo o subte? Supongamos que subte, porque voy acompañada. Una, dos cuadras derecho. Una, una y media en diagonal. Uno, dos, tres... perdí la cuenta de los escalones. Uno, por favor. Tutún tutún, tutún tutún. "Nos vemos mañana", como siempre. Escalera mecánica. Y están las mismas carpas del mismo gobierno K y del mismo campo. Y está la del MAS, la que menos (o más) llama la atención, la que me agrada que esté. Todo en la misma plaza Congreso. Y camino, derecho por Entre Ríos. Y los mismos negocios que ayer, ¿y quién podría cambiarlos? Hasta Chile, donde doblo y sigo hasta llegar a mi casa. Seguro algún cumplido al estilo de "Mameeeeeetaaaaaaah, ¿te acompañooooooooooooooo?", típico de esta barrio. Bla bla bla. Por lo menos caminar un poco me hace reconsiderar las cosas. Pero es todo tan sistemático.
Elijo la rutina II. Quién sabe con quien me quedaré. Quizá eso cambie un poco las cosas. Galletitas o comida. Charla, charla, charla. Palabra uno, palabra dos, palabra tres, palabra veinte. Cualquiera tema, ¿qué más da? Si es todo lo mismo, pero vamos a ponerle un poco de ganas.Y me quedo, y nos quedamos. 18:40, el momento en que la gente del siguiente turno al mío tiene su receso, de tan sólo 10 minutos. Caras, caras y caras. Algunas me da gusto verlas, otras me son indiferentes. Serán 10 minutos, pero mi humor seguramente cambie. Es parte de la rutina, son parte de la rutina, pero no ven que es como si no lo fueran, como si fueran ese cambio que tanto espero, ese cambio que revolucione mi cabeza. Qué bueno. 18:50. Adiós. "Nos vemos mañana", ¿no suena conocido? Y para no tener que seguir con la rutina dos, tomo el colectivo. Bla bla bla. Llego a mi casa por las mismas calles por las que me fui. Es todo tan sistemático.
Y es lo sistemático lo que mi cabeza ya no soporta. Giro de xº, que me traiga algo nuevo pero no malo, ¿dónde estás? La motivación se ha ido, ¿y qué debo hacer? Es la rutina, es lo estático de mi forma de vivir lo que deprime mi ser. Y los padres no ayudan, sólo lanzan sus críticas, de nuevo, como siempre lo hacen. Que qué mal esto, que dejá lo otro, que esto me molesta, que cuándo vas a ordenar tu cuarto, que que dejes la computadora. Y mi cabeza explotó. Porque es todo tan sistemático.
Cuando todos hayan dormido, me encerraré en el baño y cortaré mechón por mechón las cosas que me molestan. Cortaré mechón por mechón, intentando emparejar, los odios que tanto he guardado. Mechones antiguamente rubios, mechones antiguamente violetas, mechones de color natural. Chic, chic, suena la tijera. Y será un cambio. Lo que comience una serie de cambios. O no. Pero, ¿qué más da? Es todo tan sistemático.